Categoría: Biográfico

Competiciones y premios

WP_20160515_13_34_40_RichHoy entregábamos los premios de la competición que organiza mi club, Cascade Brewers Cup, en su vigésimo aniversario. En la misma ceremonia, como viene siendo tradicional, la Asociación de Cerveceros Caseros de Washington (Washington Homebrewers Association) entregaba también sus premios del año 2015, incluyendo el premio al mejor cervecero casero, los de su competición anual Bert Grant y al mejor club del estado.

En la competición de mi club he conseguido dos medallas: una de oro como ganador de la categoría belga con mi Belgian Golden Strong “Bouc du Diable”, y una de plata con mi Vienna Lager “Brauner Adler”. Un resultado ligeramente decepcionante, pero… no se puede ganar siempre. Sigue leyendo

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Premio a la vista

Esta tarde me ha llegado un correo de los organizadores de la competición Aroma Of Tacoma. Parece ser que una de mis cervezas ha recibido algún tipo de premio, así que me piden que si puedo vaya a la entrega de premios el sábado que viene a las 3:00pm PDT. Por supuesto, sabiendo eso no me lo pienso perder. Seguiremos informando sobre cuál es la cerveza (o incluso mejor, cuáles) y en qué ha consistido el premio.

¡Salud!

Cerveceras del área de San Francisco

 

Image El lunes es fiesta en EE.UU., de las pocas que tenemos, así que voy a aprovechar e irme a ver unas cuantas cerveceras del área de San Francisco. El norte de California está plagado, con muchas muy buenas y auténticos clásicos, incluyendo unas cuantas joyas cuyas cervezas siempre merecen la pena. El plan es visitar durante el viaje:

 

  • Heretic Brewing Company
  • Downtown Joe’s
  • Sierra Nevada
  • Bear Republic
  • Russian River
  • Lagunitas

Estaba también planeado visitar la nueva sede de The Brewing Network, pero por desgracia no va a estar abierta aún, así que no va a poder ser. Intentaremos también visitar otras cerveceras menos conocidas que nos podamos ir encontrando por el camino. En cualquier caso, estoy deseando hacer el tour de Sierra Nevada y Lagunitas. Russian River no ofrece tours, pero una pinta de Pliny y probar el resto de sus cervezas también es algo que me apetece mucho. Bear Republic es otra de mis favoritas, con cervezas increíbles como Hop Rod Rye o Red Rocket Ale.

Espero volver con algún vídeo, unas cuantas fotos y artículos, y las pilas recargadas.

¡Salud!

Después de cinco meses…

Después de cinco meses...

El veintiséis de octubre de 2013 hice el examen de cata para ser juez de BJCP. Ayer, veintisiete de marzo de 2014, exactamente cinco meses y un día después, toda una condena, por fin recibí los resultados. Estoy contento porque pasé, pero un poco triste porque me he quedado a tan solo cuatro puntos del rango de National Judge. El resultado fue del 76%, que me dará la categoría de Certified Judge (las cinco categorías son Apprentice, Recognized, Certified, National y Master) en cuanto me asignen los cinco puntos de experiencia que ya tengo ganados por haber hecho de juez en varias competiciones pero que por algún motivo se han perdido en el limbo de internet.

Hace un par de semanas estaba ya totalmente desesperado con la espera de los resultados y había decidido que si no aprobaba no iba a intentarlo de nuevo. Ahora, viendo lo cerca que me he quedado del rango de  National Judge, voy a ver si vuelvo a atender, o incluso organizar, un curso de cata y me vuelvo a presentar al examen en septiembre. También tengo planeado hacer de juez la semana que viene en el National Hombrew Competition cuya primera ronda se celebrará en Seattle los próximos cuatro y cinco de abril. Esto me garantizará la entrada de cervezas en la competición el año que viene en lugar de tener que ir a través de sorteo.

¡Salud!

Juez BJCP

Esta tarde empiezo un curso para pasar el examen de BJCP (Beer Judge Certification Program), que es el programa de jueces oficial de la American Homebrewers Association (AHA, Asociación Americana de Homebrewers ). El programa pretende promover la educación y apreciación de la cerveza, así como reconocer la habilidad de catar y evaluar cerveza. Es decir, entre otras cosas estandarizar cómo se juzgan las cervezas en competiciones oficiales, así como mantener una clasificación de jueces. Aún no sé seguro si voy a hacer el examen, pero espero que el curso me ayude a apreciar los diferentes estilos de cerveza, y sobre todo a juzgar y corregir los errores de la que yo hago.

Serán 12 clases, una vez a la semana, de 2-3 horas cada una en las que entre otras cosas se beberá cerveza. Hoy empezamos con la categoría 1: Light Lager, con subcategorías tan atrayentes, o quizá debería decir aterradoras, como Light American Lager, Standard American Lager y Premium American Lager, que no se puede decir que estén entre mis favoritas. Así que no es que esté deseando que llegue el momento de tomar Bud Lite, Miller Hight Life y otras similares, pero habrá semanas mejores.

Intentaré ir comentando cómo va el curso, qué bebemos y añadiendo mis notas de cata por aquí.

¡Salud!

Una milla, una cerveza, un año

Empecé a correr hace un par de años, y desde entonces he corrido bastantes carreras cortas, un par de San Silvestres, unas cuantas medias maratones y una maratón completa. Ahora llevo un tiempo, desde principio de año, corriendo poco debido a diversas lesiones y bastante vaguería, así que he decidido que esto tiene que cambiar. Y para que cambie hay que cambiarlo, así que a partir de mañana me he propuesto correr al menos una milla (1.609 metros) y a tomarme una cerveza, eso va a ser más fácil, cada día durante un todo un año. A ver cuánto dura esto.

Empieza la cuenta a partir de mañana, siete de abril de 2013.

¡Salud!

¿Por dónde empiezo?

Cartel del taller de elaboración de cerveza artesana de La Tienda de la Cerveza

Cartel del taller de elaboración de cerveza artesana de La Tienda de la Cerveza

Ayer leí un interesante artículo de Amante del Lúpulo sobre su experiencia en el taller de elaboración de cerveza casera de La Tienda de la Cerveza, en Madrid. Me recordó que tenía esto a medio escribir, me animó a terminarlo y me dio la idea para un próximo artículo sobre cómo hacer cerveza en casa de una manera muy sencilla, aunque avanzada, utilizando grano y una simple bolsa de malla. Pero eso, para el próximo artículo, ahora, a lo que vamos. Si quiero hacer cerveza por primera vez, ¿por dónde empiezo?

La primera vez que hice cerveza fue hace unos cuantos años, en un local especializado para el tema que se llama Gallagher’s Where-U-Brew. En un sitio como este puedes ir y te proporcionan tanto recetas entres las que elegir, como los ingredientes y los utensilios para hacer tu cerveza y embotellarla. Y normalmente también te la guardan a la temperatura correcta mientras fermenta. En mi opinión la utilización de uno de estos locales, que están empezando a aparecer en España, tiene bastantes ventajas:

  • Disponibilidad: te proporcionan un fácil acceso a todo lo que necesitas sin tener que preocuparte de agenciarte o diseñar tu propia receta, conseguir todos los ingredientes, tener que volver a la tienda en el último minuto porque te has olvidado de algo. Y te ahorras la compra del material especializado necesario, que aunque es poco, algo es. Una gran manera de probar y si no te convence, una y no más, Santo Tomás.
  • Comodidad: llegas, haces tu cerveza mientras te tomas una, y cuando terminas te vas a casa. Nada de preparar los materiales, limpiar y desinfectar antes, y volver a limpiar después. Un par de semanas más tarde vuelves, embotellas, y te llevas tu cerveza. Más cómodo imposible.
  • Facilidad: el sistema es “a prueba de tontos”, ya que el método utilizado no suele incluir el macerado del grano sino simplemente la cocción con extractos, normalmente líquidos. En algunos de estos locales, el mencionado Gallagher’s incluido, se utiliza también una pequeña cantidad de grano con el que se hace una infusión para añadir cuerpo, color, y sabor al resultado de acuerdo con la receta. Esto básicamente reduce drásticamente las posibilidades “de armarla” y hace que la cerveza salga siempre decente.
  • Precio: aquí el precio hace que la cerveza que haces no salga más barata que si compraras una cerveza artesana media, pero tampoco es más caro. Y si tienes en cuenta que pasas dos o tres horas dos días entretenido y que sacas 20 o 40 litros de cerveza hecha por ti de la experiencia, no está nada mal. Y si vas con uno o dos amig@s a los que les interese el tema, la diversión se multiplica.
  • Experiencia: para la mayoría de la gente hacer tu propia cerveza suena a fisión nuclear. Y aunque saltar al agua de cabeza puede hacer que salgamos nadando tan ricamente, también puede terminar causándonos un miedo al agua que haga que nunca más volvamos a intentarlo. Este tipo de locales hace que podamos meternos en el tema con algo de apoyo y ayuda para superar el miedo inicial y darnos cuenta que no sólo no es fisión nuclear, sino que puede ser bastante sencillito.

Pero como casi todo en esta vida, esto es un tira y afloja y este tipo de locales también tienen sus inconvenientes. En mi opinión, los más importantes son:

  • Falta de flexibilidad: normalmente te tienes que amoldar a lo que hay sin salirte de su lista de recetas u opciones. Si lo que te apetece hacer no está entre las opciones, las cosas se complican.
  • Y esto… ¿porqué?: básicamente, estás siguiendo una receta sencilla. Normalmente nadie te explica porqué la infusión de cereales la haces durante 30 minutos a menos de 75ºC, o porqué utilizas la cantidad de grano y extracto que utilizas, porqué echas lúpulo tres veces en esta cerveza pero solamente una en esta otra, o porqué tienes que mantener las botellas en el armario un par de semanas después de llevártelas a casa y no meterlas directamente en la nevera. Si tienes interés en aprenderlo, puedes preguntar y alguien te dará las respuestas básicas, pero no esperes salir de allí como un experto.
  • Está buena, pero… ¿es mi cerveza?: la pruebas, te gusta, la compartes con los amigos y todo va bien. Pero en el fondo, a mi al menos, siempre me aparecía un demonio rojo al lado de la oreja que me decía “está bien, pero no es tu cerveza; es la cerveza del tío del local hecha por ti”. Y después de unas cuantas veces, cada vez oyendo la voz más fuerte, tienes que hacer algo para callarla, y ya te has liado en esto de la cerveza de garaje.

En resumen, y para contestar a la pregunta que sirve de título de este artículo, yo si tuviera que empezar de nuevo volvería a hacerlo a través de uno de estos locales. Es fácil, divertido, relativamente barato y cómodo. De acuerdo que no te da todo lo que se puede sacar de hacer tu propia cerveza en casa, pero no hay nada que te impida dar el salto y seguir por tu cuenta si te pica el gusanillo más adelante.

¡Salud!