Categoría: Cervecería

CCE: 6D – cervezas americanas de trigo (y centeno)

El estilo 6 de BJCP: Cervezas Híbridas Claras

El estilo 6 de BJCP está formado, como su nombre indica, por cervezas híbridas de color claro. Se consideran cervezas híbridas aquellas que no son puramente lagers o ales, sino que tienen características de ambos estilos. Un ejemplo sería Kölsch, que se fermenta con una levadura tipo ale pero a temperaturas mucho más bajas de lo que es normal para este tipo de levaduras, aunque sin llegar a las temperaturas de fermentación lager. Se compone de cuatro sub-estilos: Cream Ale, Blonde Ale, Kölsch y American Wheat or Rye Beer, que es el que nos interesa.

La historia de este sub-estilo parece que comienza con Widmer Hefeweizen. Los hermanos Widmer, Kurt y Rob, empezaron su cervecera en 1984 con una cerveza tipo Alt y una Weizen filtrada. En 1986 el dueño del Dublin Pub, que ya vendía sus dos cervezas, les pide que hagan una para su local y deciden simplemente dejar la Weizen sin filtrar, creando la primera Hefeweizen americana, que a pesar de ser una cerveza de trigo y estar buena no puede considerarse una Hefeweizen de estilo alemán por su falta de ésteres y fenoles. A pesar de no ser una buena, ni mala, representante del estilo que su nombre indica, lo que le ha causado múltiples críticas, la cerveza fue un gran éxito sobre el que los hermanos Widmer basaron su expansión hasta convertirse en la 11ª cervecera más grande de EE.UU. Su Hefeweizen ha sido imitada por multitud de cerveceras americanas, prácticamente todas tienen una cerveza del estilo ya sea constantemente o por temporadas, lo que llevó a la creación del sub-estilo por parte de BJCP.

Es lo que se considera un estilo muy abierto, ya que las cervezas que entran en él no están restringidas a unas características muy concretas sino que los rangos de valores aceptables son más bien amplios. Lo que queda muy claro en la descripción del estilo es que los aromas y sabores a plátano y clavo de las Hefeweizen alemanas no son aceptables y que las cervezas de trigo americanas tiene que tener una gran proporción de trigo malteado, aunque no tiene que ser más del 50%, como es por ley en Alemania para sus Hefeweizen. Si la cerveza es de centeno, una parte del trigo debe ser remplazada por centeno para que las características de este sean apreciables. Debe ser una cerveza refrescante hecha con trigo, o centeno, que muestre más características del lúpulo y menos de la levadura que sus primas alemanas.

¿Porqué una cerveza americana de trigo ?

Durante los últimos días, aparte de bebiendo muchas y muy buenas cervezas, he estado pensando en tres cervezas que presentar a X-Brew, un concurso que organiza Mt. Si Brewing Society, uno de los clubs de cerveceros caseros de la zona en la que vivo en EE.UU., al este de Seattle en el estado de Washington. El límite para entregar las botellas es el once de octubre, y estando ya a quince de septiembre la posibilidades se reducen drásticamente debido a falta de tiempo para la elaboración de la cerveza. Por diferentes motivos, incluyendo vacaciones y visitas de familiares, no he tenido la oportunidad de hacer cerveza durante las últimas semanas y no la tendré hasta el próximo sábado 21 de septiembre. Total, que dos de la tres agraciadas están decididas de antemano: la segunda versión de mi Ordinary Bitter, de la que hice 10 litros hace unas semanas; y mi primer intento de imperial IPA, ambas ya preparadas aunque probablemente no en su mejor momento de frescura.

Para la tercera tengo que elegir una cerveza ligera, que no necesite demasiado tiempo para estar lista. Eso elimina todas la lagers, ales de alta graduación y cervezas con fruta o especias que necesitan tiempo para absorber los sabores y aromas de los adjuntos. Tener ya una Ordinary Bitter y una Imperial IPA me quita las ganas de otras inglesas y Pale Ales americanas también. Y teniendo en cuenta que esto lo estoy empezando a escribir en el avión a la vuelta de unas vacaciones por Bélgica, Holanda y el norte de Alemania (Colonia y Düsseldorf), que no quiero deprimirme comparando lo que salga con las cervezas comerciales que he probado por allí y por motivos de tiempo, me quito de encima todas las belgas, Kölsch, Alt y las de trigo y centeno alemanas. Así que con todo esto, prácticamente me queda el estilo 6D: cervezas americanas de trigo y centeno, de las que he elegido hacer una de trigo. Y ya puestos he pensado que mientras investigo el estilo y la receta, también puedo aprovechar para preparar el primero de los artículos de la serie Cervezas con Estilo, que ya va siendo horita.

Posibles ingredientes

Según la definición del estilo de BJCP uno de los ingredientes tiene que ser trigo o centeno, según el estilo que queramos desarrollar, en proporciones que hagan que el sabor de este cereal sea moderadamente fuerte. De ahí en adelante no hay nada que sea necesariamente correcto o incorrecto, pero también se menciona que el dulzor de malta ligero, tanto en aroma como en sabor, es aceptable. Esto abre la posibilidad de usar una pequeña proporción de maltas Crystal de color claro o medio, ya que el color final de la cerveza ha de estar entre 3 y 6 SRM. El resto de la malta base puede ser cualquier cosa, pero ya que estamos hablando de una cerveza de estilo americano, mi tendencia es usar maltas locales: cebada de dos carriles.

El amargor debe ser bajo, entre 15 y 30 IBUs. Tanto el aroma como el sabor a lúpulo deben ser entre bajo y moderado, siendo aceptables tanto los tonos cítricos tipicos americanos como los especiados y florales de los lúpulos nobles. Esto me hace tender hacia un lúpulo noble con ácidos alfa altos para el amargor, para terminar con una pequeña cantidad de Amarillo, uno de mis lúpulos favoritos, que añade tonos tanto florales como cítricos intensos para el aroma y sabor.

Los ésteres de la fermentación deben ser de moderados a inexistentes, y nunca a plátano y clavo. Esto hace que la levadura más apropiada sea de carácter limpio. La atenuación deberá ser de alrededor del 80%, con una densidad original media de alrededor de 1,047 y final de aproximadamente 1,010 (37/45 = 82%). La floculación es prácticamente irrelevante ya que la cerveza no necesita ser clara, y mi intención es la contraria, una cerveza más bien turbia. Al principio mi intención era utilizar Wyeast 1010, American Wheat, pero después de escuchar el podcast American Wheat or Rye he decidido que voy a seguir la recomendación de Jamil Zainasheff y utilizar una levadura tipo Kölsch: Wyeast 2565. Esto me dará, según la información de Wyeast Labs, poca floculación, perfil limpio sin ésteres y niveles no detectables de diacetil, así como una cerveza de acondicionamiento rápido (va a ir directamente del fermentador al barril para carbonatar y de ahí a la botella, así que más vale que sea rápido de verdad). En general, muy aproximado a lo que estoy buscando.

Técnicas

El cuerpo, que debe ser entre medio-alto y medio, debería ser más o menos sencillo de generar debido a la presencia del trigo o el centeno, así que el macerado que utilizaremos será de infusión simple entre 66 y 67ºC durante 60 minutos.

La fermentación debe ser limpia y rápida. Para la levadura utilizada seguiremos de nuevo la recomendación de Jamil y fermentaremos a 18ºC (~65ºF) de principio a fin. Mediremos densidad cuando las burbujas del airlock estén a un ritmo de aproximadamente 2-3 por minuto, y probaremos. Si no hay diacetil y la densidad está alrededor de 1,010, pasaremos al barril en ese momento. Si hay diacetil subiremos la temperatura a 21ºC durante un par de días para que la levadura tenga la oportunidad de limpiarlo.

En la próxima entrega publicaré la receta final así como el proceso de fabricación de la cerveza. Y una vez presentada al concurso iré sobre los resultados, comentarios de los jueces, y cualquier cambio que decida hacer en la receta para futuras versiones.

Referencias

Estas son las fuentes que he utilizado sobre el estilo, así como para diseñar la receta y elegir los procesos:

¡Salud!

Ordinary Bitter, progreso y comparación

Hace un par de fines de semana hice algo que llevaba mucho tiempo sin hacer: cerveza en la cocina. La cosa es que están de visita mi sobrino, de 14 años y mi suegra, y quería enseñarles cómo hacer cerveza. Pero tenía la impresión que una sesión de 8 horas en el garaje para hacer 40 litros iba a terminar aburriéndoles en exceso y quizá también terminando con mi paciencia. También ocurre que tengo aún algo más de 20 litros de la primera versión de Ordinary Bitter que hice en el garaje. Esta es una de las cervezas que llevé a que la juzgaran mis compañeros de curso del Beer Judge Certification Program, así que tenía unas cuantas ideas sobre cómo mejorarla, pero hacer otros cuarenta litros habría sido demasiado. Total, que me decidí por hacer un lote de unos 11 litros en la cocina, y ya puestos escribir un artículo que tenía pendiente sobre la manera más sencilla de hacer cerveza todo grano: lo que en inglés se llama Brew in a Bag o BIAB, es decir, macerado en bolsa. Durante el proceso hice unas cuantas fotos sobre el macerado en bolsa que publicaré en un artículo más adelante, ya que el de hoy lo dedicaré tanto a la primera receta que hice de esta cerveza como a los cambios que llevé a cabo para la segunda, así como una comparación entre las dos.

Para empezar, sobre el estilo: es el 8A de BJCP (en español aquí en PDF). Es una cerveza de origen inglés, donde se sirve sin utilizar presión de CO2 (es decir, como “real ale”) y a temperatura de bodega (unos 8ºC). De color pálido, baja graduación alcohólica y cuerpo ligero con carbonatación baja. Aroma ligero de malta con toques afrutados y sin apenas aroma a lúpulo. El sabor debe ser amargo, aunque no excesivamente de lúpulo (de tipo especiado, resinoso y floral típico inglés), y puede tener sabor ligero de malta (tipo caramelo es común, pero no necesario). Final seco y con predominio del amargor sobre la malta y los ésteres, aunque sin abrumarlos completamente. Es una cerveza para beber en grandes cantidades sin problemas, fácil de beber a tragos largos, por lo que no debe ser dulzona ni cansar con amargor excesivo.

Por eso de ser inglesa y suave, decidí llamar al mía Let It Beer, y aquí se puede descargar la receta de la primera versión en formato Beer XML de BeerSmith 2.

La verdad es que el proceso entero estuvo gafado. El día antes se me rompió mi mejor termómetro al meterlo en agua con hielo para comprobar que marcaba bien, así que lo tengo que devolver al fabricante para que me mande uno nuevo, ya que lo compré apenas hace cinco meses. Después dejaron de funcionar otros tres termómetros que tenía por ahí, eso sí, al menos estos eran viejos. Y el volumen de macerado era tan pequeño que no llegaba al termómetro que lleva instalado la perola de 80 libros que tengo. Total, que en ningún momento estuve muy seguro de qué estaba haciendo, y eso no suele llevar a buen puerto. Para rematar la faena se me atascó la bomba para recircular el macerado y pasar el mosto a la perola de hervido, así que el macerado también se alargó más de lo debido. La fermentación fue de diez días en primario en una zona fresca del garaje que se mantuvo entre 20C y 23ºC, pero sin control de temperatura. Y entre el mosto demasiado fermentable debido a la maceración y la fermentación demasiado larga con una densidad final de 1.004 y bastante más alcohol del que quería: 4.7% en lugar del 3.5% que era mi intención.

A pesar de todo esto, la cerveza es muy bebible y cuando la llevé a ser juzgada por la gente con la que hago el curso de juez de BJCP, incluyendo un juez BJCP de nivel nacional y un cervecero profesional que también es juez BJCP, la media fue de 33 puntos sobre 50, lo que según los criterios de la organización la hace caer en el nivel de “muy buena”. Pero aunque muy buena suena bien, aún hay dos niveles por encima: “excelente” y “fuera de serie”, así que aún tenemos por dónde mejorar. Las mayores críticas, constructivas sí, pero críticas, que recibió la cerveza y por las que se alejaba del estilo fueron:

  • Demasiado oscura: según la guía de estilo el color debe ser de amarillo claro a cobrizo, y esta era marrón más bien oscuro (foto abajo). Perdí un punto de tres para todos los jueces.
  • Aroma a lúpulo demasiado pronunciado, ya que debe ser de moderado a inexistente. Claramente añadir lúpulo Amarillo al final del hervido no fue una gran idea, al menos si la intención era presentar al cerveza a un concurso oficial. También falta de aroma a malta y que el que tenía era demasiado tostado.
  • Falta de ésteres tanto en boca como nariz y exceso de sabores tostados.
  • Excesivamente seca, lo cual no me sorprende después del desastre de maceración que tuvimos.

Así que para solucionarlas decidí cambiar cuatro cosas:

  1. Las maltas especiales, que pasaron a ser Caramel 60L y Pale Chocolate en cantidades iguales, siendo cada una un 4.7% del total. La malta base seguiría siendo la misma, Maris Otter, con aproximadamente el 90% de la cantidad en peso. Mi intención con el cambio en maltas especiales era:
    – Aclarar el color, cosa que no he conseguido hasta el punto que quería aunque he cambiado una malta de unos 340ºL (Carafa I) por una de 185ºL (Pale Chocolate), pero la cantidad de Pale Chocolate en esta receta ha sido del 4.7% mientras que la de Carafa I en la anterior era de solamente el 3.5%. El cambio de Brown Malt por Caramel 60L apenas debería haber afectado el color.
    – Reducir los sabores de malta tostada, café, etc. y aumentar los más dulces de caramelo y chocolate.
  2. El lúpulo siguió siendo Fuggles, pero ahora más cantidad a falta de 60 minutos de hervor y un sólo añadido extra a falta de cinco minutos, intentando así reducir el sabor y aroma a lúpulo. También elimino el añadido de lúpulo Amarillo a un minuto que fue una ocurrencia a lo loco la primera vez.
  3. Macerado más controlado en términos de temperatura y haciendo un Mash Out efectivo con la intención de conseguir un mosto menos fermentable y algo más de cuerpo en la cerveza final.
  4. Y por último, la levadura que pasa a ser London ESB Ale de Wyeast (#1968) y una fermentación más corta y a temperatura controlada a 20ºC durante cinco días en lugar de diez como la primera vez. Una vez llegados a los cinco días y con burbujas en el air-lock cada 55 segundos aproximadamente bajé la temperatura a 3.5ºC para ayudar con la floculación de la levadura y la claridad de la cerveza durante 48 horas. No usé secundario, embarrilando directamente desde el fermentador y con carbonatación forzada ligera a 1.5 volúmenes aproximadamente.

Estaba lista para para beberla 10-12 días después de la producción. Y aquí está la receta en formato Beer XML con las notas de la sesión (en inglés).

Y ahora una comparativa entre las dos cervezas, empezando por la foto:

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La primera versión está a la izquierda y la segunda a la derecha

El color no ha cambiado tanto como yo quería, pero es definitivamente más claro como se puede apreciar en la fotografía. Lo que sí ha cambiado mucho son el aroma, el sabor y las sensaciones en la boca. Los sabores y aromas tostados han desaparecido completamente, al igual que los de lúpulo, y han sido remplazados por los típicos aromas y sabores de tipo más dulce de la malta caramelo. El amargor es similar, pero sin la astringencia y amargor producidos por las malta tostadas. Menos seca y ligeramente más bebible y sobre todo al haber reducido el nivel de alcohol del 4.7% al 3.1%.

En general estoy contento con los cambios introducidos, aunque hay demasiadas variables (lúpulo, maltas, levadura, perfil de fermentación y proceso de macerado) como para llamar a esto un experimento. En cualquier caso, creo que ya casi tengo decidida la siguiente receta de esta cerveza en la que substituiré la malta caramelo de 60L por 10L o 20L y aumentaré ligeramente su porcentaje en la receta para aligerar aún más el color a los niveles del estilo. Pienso mantener un 90% del grano con Maris Otter y el resto con estas dos maltas especiales, así como la levadura ESB y el mismo perfil de macerado (aunque sin bolsa) y fermentación. Como en la primera, haré un estárter para conseguir la cantidad adecuada de levadura según http://yeastcalc.com o la calculadora de Mr. Malty.

Mañana llevaré la segunda versión de la cerveza a ser juzgada durante nuestra siguiente clase de BJCP y publicaré los resultados también.

¡Salud!

Cervezas con Estilo

Voy a empezar con una serie de artículos sobre cómo hacer una cerveza de cada uno de los estilos del Beer Judge Certification Program (BJCP). Por ahora voy a hacer un solo artículo de cada uno de los 23 estilos, incluyendo información sobre el estilo en general y más específicamente sobre el sub-estilo de la cerveza elegida.

Mi motivación para escribir cada uno de los artículos es principalmente didáctica. No, no, no para enseñar, no os equivoquéis, sino para aprender; y si de paso alguien más puede sacarle provecho, pues mejor que mejor. Para cada uno de los artículos quiero documentarme en profundidad sobre el estilo, su historia, sus características, ingredientes tradicionales, técnicas de preparación, y cervezas comerciales representativas, por ahora. Es posible que con el paso del tiempo algunas de estas secciones desaparezcan y aparezcan otras.

Por último, en cada artículo voy a hacer hincapié en las características que me gustan del estilo en cuestión y cómo conseguirlas durante la producción de una cerveza. Y basado en estas diseñaré, ya veremos si con éxito, una receta para el estilo en cuestión con detalles sobre el porqué de cada ingrediente y proceso así como qué pretendo conseguir con cada uno. Mi intención es, para la mayoría de los estilos, producir la receta una vez publicado el artículo e ir informando del progreso de la producción. Si todo va bien, no está contaminada o con problemas obvios, y una vez terminada la fermentación y acondicionamiento llevaré la cerveza a la siguiente reunión mensual del club de cerveceros caseros al que pertenezco, Cascade Brewers Guild para que la juzguen según el estilo, y  publicaré tanto los resultados como los comentarios. También es posible que presente algunas de las cervezas a concursos, y en ese caso también publicaré los resultados y comentarios de los jueces.

Para el proceso de documentación he decidido no utilizar Internet a lo loco a base de búsquedas de acá para allá. Hay demasiada información y demasiado contradictoria como para poder sacar algo en claro. Además es muy difícil, y en muchos casos imposible, determinar si la información es real y científica, o basada en datos erróneos, completamente sesgada, simplemente leyenda urbana o incluso malintencionada. Por este motivo voy a utilizar un número limitado de recursos que me son de confianza por diferentes motivos y que incluyen:

En cada uno de los artículos intentaré incluir:

  • Historia del estilo en general.
  • Historia del sub-estilo elegido así como el porqué de la elección de este sobre los demás.
  • Motivo por el que se ha elegido el sub-estilo en cuestión.
  • Características tanto del estilo en general como del sub-estilo y quizá de otros sub-estilos no elegidos.
  • Ingredientes posibles y clásicos del estilo:
    • Maltas base
    • Maltas especiales
    • Adjuntos
    • Lúpulo
    • Levadura
  • Técnicas para hacer la cerveza, tanto posibles como tradicionales/históricas:
    • Lúpulo
    • Macerado
    • Hervido
    • Fermentación
  • Receta y técnica exacta a utilizar y porqué las he elegido entre todas las posibles

Hay tres sub-estilos de los que probablemente haré más de una cerveza. Estos son el 20, cervezas de frutas, y los dos sub-estilos del 21: cervezas con especias, hiervas y verduras; y cervezas navideñas y de invierno. ¿Porqué? Principalmente porque estas cervezas consisten en una base de una cerveza de otro estilo a la que durante la fermentación secundaria se le añade algo que la convierte en uno de estos estilos. Así que es posible que utilice la mitad de algunos de los lotes de 40 litros que haga de alguno de los otros estilos como diferentes bases para estos. Eso también hará que consiga una mayor variedad de cerveza, ya que 40 litros de lo mismo son muchos litros.

¿Cada cuánto aparecerá uno de estos artículos? Espero que cada mes para la mayoría y cada menos de dos meses para todos, pero no hay nada seguro. Por ahora dejo también una página en la que mantener el registro de los artículos publicados en la serie.

¡Salud!

La Imperial IPA sigue su curso

El miércoles, un par de días más tarde de lo esperado ya que la fermentación primaria terminó el lunes, pasé la Imperial IPA sin nombre a secundario.  Aunque tenía planeado añadir 100 gramos de lúpulo Amarillo, no pudo ser ya que estaba agotado en la tienda donde compro y no volverá a haber hasta septiembre, después de la recolección. Para entonces habrá que intentar comprar algún lúpulo fresco para una harvest ale, y ya que las mayores productoras de lúpulo de EE.UU. están a dos patadas de aquí, como quien dice, espero que no sea muy complicado encontrarlo. Pero bueno, a lo que íbamos, que terminé comprando una libra (453 gr) de Cascade y le eché 90 gramos, que tampoco está mal. El resto lo tengo en espera de la próxima APA.

Al final de la fermentación tuve un problemilla con la temperatura que subió a 25º C durante el lunes y el martes debido a temas técnicos (congelador de segunda mano demasiado barato que decidió que hasta ahí había llegado). Hasta entonces había estado estable a 21ºC como estaba planeado. La densidad al final era de 1,018, exactamente lo que había calculado, después de mezclar el contenido de los tres fermentadores. Esto nos da un porcentaje de alcohol del 9,01%, ya que la densidad inicial era de 1,087 (en el otro artículo había puesto 1,080 por un error al convertir de Brix a unidades de densidad).

Como los problemas de temperatura ocurrieron después de haber prácticamente terminado la fermentación, no espero que haya causado demasiados problemas, pero podríamos encontrarnos con sabores no muy deseables en una Imperial IPA, ya sean frutales, de especias, o ambos; aunque siempre se puede cambiar el estilo por Imperial IPA Belga, que para esto jugamos en casa. Además, no hay nada que un poco más de tiempo de maduración no arregle, así que sea como sea no estará para tirarla, ni mucho menos.

Por desgracia la cata no fue muy productiva ya que estaba con un constipado de muerte y ni olía ni saboreaba nada de nada, así que no hay nada que comentar sobre eso. Una pena.

¡Salud!

Imperial IPA, por ahora sin nombre

Por fin, esto ha sido más largo que la obra del Escorial, hemos estrenado el nuevo equipo. Para la primera quería hacer algo relativamente sencillo pero sabroso, así que me decidí por una Imperial IPA, que es uno de mis estilos favoritos, a la que aún no he puesto nombre. La receta es como sigue:

Para 40 litros de mosto en el fermentador:

  • 14,150 kg cebada de dos carriles
  • 425 g malta Crystal 10
  • 425 g malta Crystal 20
  • 15.3 gramos lúpulo Warrior (16.70% ácidos alfa) al empezar la cocción
  • 22.9 gramos lúpulo Simcoe (14.10% ácidos alfa) al empezar la cocción
  • 28.35 gramos lúpulo Chinook (13% ácidos alfa) a 120 minutos de terminar la cocción
  • 28.35 gramos lúpulo Citra (15.60% ácidos alfa) a 120 minutos de terminar la cocción
  • 28.35 gramos lúpulo Columbus (13% ácidos alfa) a 120 minutos de terminar la cocción
  • 1 cucharada de Irish Mosh a 15 minutos de terminar la cocción
  • 85 gramos lúpulo Centennial (10% ácidos alfa) un minuto antes de terminar la cocción
  • 1 tubo de levadura WLP007 (Dry English Ale)
  • 85 gramos de lúpulo Amarillo para dry hopping

Ya que iba a ser una bomba de alcohol, el sábado empecé por preparar un starter para la levadura con 1,5 litros de mosto con extracto seco y una densidad de 1,050 aproximadamente. Estrené el agitador y así lo tuve, no sin ingún problema, dando vueltas durante casi 24 horas. Para ser la primera vez que hacía uno no estuvo mal la cosa, pero… lección número uno: para hacer un starter de 1,5 litros hace falta una probeta de más de dos litros.

La malta molida

El domingo molí los más de 15 kg de malta y los maceré en 20 litros de agua a 66ºC durante una hora. Una vez pasada la hora empecé a pasar el mosto a la perola de hervido mientras lavaba el grano con otros 35 litros, esta vez a unos 75,5ºC. Terminé con aproximadamente 53 litros de mosto con una densidad de 1,063. Una eficiencia del equipo de aproximadamente el 73%, que es un poco baja pero no está mal, sobre todo teniendo en cuenta que no le llegué a coger el tranquillo a la velocidad de lavado en ningún momento. Con un poco de práctica con el sistema espero poder estabilizarla alrededor del 85%. Y aunque una eficiencia alta no sirve para mucho a nivel casero, excepto para fardar en los foros, una eficiencia constante hace mucho más previsible a priori la densidad de una receta y facilita determinar la cantidad de grano que tendremos que utilizar. Así que es un dato interesante sobre el equipo y sobre todo su uso.

El macerado de la malta.

El macerado de la malta.

La cocción duró 120 minutos durante los cuales añadí los diferentes lúpulos, básicamente lo que había por casa para amargor a 120 minutos, una cucharada de Irish Mosh a falta de 15 minutos de cocción y 85 gramos de Centennial para sabor y aroma un minuto antes de apagar el fuego. Lo dejé reposar tapado durante 5 minutos y enfrié hasta 25ºC en aproximadamente 25 minutos. Al final terminé con 45 litros con una densidad de 1,080 y 107 IBUs calculados según la fórmula de Tinsenth.

Una vez enfriado pasé el mosto a tres barriles de 5 galones (19 litros) que uso como fermentadores y que previamente había lavado y desinfectado, los tapé mientras terminaba de limpiar todo lo demás y al rato fui a por el starter para poner la levadura. Y ahí fue cuando metí el cuezo completamente. Como he dicho antes, es la primera vez que hacía un starter y me olvidé completamente de moverlo bien hasta que ya había echado una parte en el primero de los barriles, que por supuesto ahí recibió poco más que cerveza sin apenas levadura. Y aunque dejé un poco al final para echarlo en este barril de nuevo, al final parece que ha recibido mucha menos levadura que los otros dos y se nota en el ritmo de fermentación que llevaba esta mañana.

Todo limpio y listo para la próxima

Todo limpio y listo para la próxima

La fermentación va a tener lugar a temperatura constante de 21ºC. En los dos barriles con cantidad suficiente de levadura espero una fermentación de aproximadamente 4-5 días en primario. Una vez terminada la fermentación en primario pasaré a un segundo barril en que añadiré 28.35 gramos (una onza) de lúpulo amarillo que mantendré durante 7 días a la mista temperatura de 21ºC. Después de los siete días sacaré la bolsa con el lúpulo, y enfriaré y carbonataré en el mismo barril. Otra semana más de maduración y la probaremos por primera vez. Aunque teniendo en cuenta que va a tener, si todo va bien, más de un 8% de alcohol, probablemente necesitará algo más de tiempo.

 

 

¡Salud!

Todo listo para el próximo fin de semana

Bueno, después de dos semanas sin aparecer, aquí estoy de nuevo. Entre un viaje a San Diego el fin de semana pasado y el trabajo he sido incapaz de publicar nada. Pero por fin este fin de semana me he puesto manos a la obra y he terminado con todo lo que tenía que hacer. La currada ha sido considerable, pero el resultado ha meredico la pena: el garaje está limpio y todo preparado para poder hacer cerveza el próximo fin de semana.

Todo preparado para hacer cerveza la semana que viene.

El plan es hacer dos lotes de 40 litros cada uno con el mismo grano. El primero una Imperial IPA con entre 8% y 10,5% de alcohol y más de 100 IBUs calculadas y el segundo una ISA (India Session Ale) o IPA, según salga la cosa, entre 3,5% y 5.5% de alcohol y entre 50 y 70 IBUs calculadas. Meteré cada lote en dos fermentadores de 20 litros y utilizaré un starter de Wyeast 1056, American Ale en un fermentador de cada lote y otro de Wyeast 1332, Northwest Ale para el segundo fermentador. Durante la semana puliré los detalles de los granos que voy a usar, con una base de Maris Otter o cebada malteada de dos carriles y un toque de trigo o centeno, así como los lúpulos, que serán los mismos o muy similares para ambas cervezas pero en cantidades muy diferentes.

¡Salud!

Cámara de fermentación

Desde antes de montar el termostato para la fermentación he estado buscando un buen chollo para comprar un arcón congelador de segunda mano. Por aquí el mercado de electrodomésticos de segunda mano da para mucho, y Craigslist es la página ideal donde encontrar chollos. Aunque encontré uno hace tiempo, que uso para guardar la cerveza y mantenerla fría, me estaba costando trabajo encontrar otra buena oferta para usar como cámara de fermentación. Pero con paciencia todo llega, y hoy por fin he encontrado lo que estaba buscando. Un arcón congelador de 425 litros de capacidad (si he hecho bien las conversiones de 15 pies cúbicos a litros) con 15 años de tralla a sus espaldas, pero que parece que está como nuevo y me durará al menos otros tres o cuatro años sin demasiados problemas.

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Interior del arcón. ¡Está como nuevo!


Pero… ¿porqué un arcón y no un frigorífico vertical? Un motivo es el precio. Este trasto lo he comprado por $75 y un frigorífico de tamaño y condiciones similares suele ser bastante más caro. Además el arcón és mucho más eficiente energéticamente hablando, sobre todo para mantener temperaturas más bajas que las exteriores. Al abrirlo el aire frío se queda dentro mientras que en un frigorífico básicamente se cae al suelo y hay que volver a enfriarlo. Pero el motivo fundamental es por aprovechamiento de espacio. Voy a utilizar fermentadores tipo barril de aluminio de cinco galones (19 litros) y como se puede ver aquí, debería ser capaz de meter ocho de ellos al mismo tiempo (son los que marca como 5P). En un frigorífico podría ser capaz de meter cuatro en el suelo, pero añadir otros cuatro en una balda a media altura sería prácticamente imposible debido a su peso una vez llenos de cerveza: unos 100 kg incluyendo los barriles.

Por fuera no está tan bien como por dentro, pero mejor de lo que cabría esperar por el precio.


Sin embargo, si en algún momento decido cambiar los fermentadores y pasar a uno cónico de mayor capacidad, como el Blichmann Conical, el frigorífico pasaría a ser la mejor opción ya que por altura no cabría en el congelador. Pero los barriles y el congelador aún van a dar mucho juego. Con ellos y el termostato debería ser capaz de controlar la temperatura de fermentación que necesite con facilidad y repetirla tantas veces como sea necesario. ¡Una cosa menos en la lista!

¡Salud!