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CCE: The Beer of the Raising Sun (y II)

Hace unos días recibí los resultados de XBrew sobre mi cerveza americana de trigo, The Beer of the Raising Sun. Como en casi todo, hay noticias buenas y malas 🙂

Las buenas son que la puntuación media obtenida de los jueces fue 34.5, lo que se considera una cerveza muy buena y que perdí algunos puntos, yo diría que entre cinco y siete, más por temas de proceso que de receta. Las malas son que no gané nada y que la receta también pudo tener algo que ver, aunque primero cambiaré los procesos como menciono más abajo y más adelante podría cambiarla también ligeramente. Uno de los jueces de la cerveza en la primera ronda fue un BJCP Grand Master I que le dio 34 puntos, y que le da a los resultados un extra de garantía.

Sobre las puntuaciones particulares de este juez, fueron: 9/12 en aroma, 3/3 en apariencia, 13/20 en sabor, 2/5 en sensaciones en boca y 7/10 en impresión general. Es obvio que hay dos áreas en las que hubo problemas: sabor y sensaciones en boca. Los comentarios negativos en estas dos categorías se resumen en baja carbonatación y ligeramente astringente en sensaciones en boca, y falta de ácido carbónico en el sabor. En los comentarios generales, este juez escribió:

“Una buena cerveza en general, pero la carbonatación es muy, muy baja para el estilo. Aumenta la carbonatación a más de 3 volúmenes para darle más frescor (crispiness) y añadir ácido carbónico al sabor. Vas por el camino correcto. ¡Buen trabajo!”

Los comentarios, obviamente, me alegraron el día cuando los leí. Lo peor del asunto es que había dado 3.5 volúmenes de CO2 a la cerveza en barril y cuando la servía de grifo estaba perfectamente carbonatada, incluso ligeramente de más. Esto me hace pensar que o mi proceso de embotellado no es el adecuado, quizá por embotellar a una temperatura no suficientemente baja; o que algunas de las chapas que utilizo puedan tener alguna pérdida y en los diez días desde el embotellado hasta el del concurso perdió parte del carbónico. Lo bueno es que son ajustes sencillos y una vez arreglados sería más que posible alcanzar los 40 puntos. Pero esto será para la próxima vez que la haga y presente a otro concurso, probablemente para principios del año que viene.

¡Salud!

CCE: The Beer of the Raising Sun

Bueno, nuestra cerveza americana de trigo ya está lista y tiene nombre: The Beer of the Raising Sun. No sé porqué las cervezas de trigo me recuerdan al verano, quizá sea porque es cuando mejor sientan, por su color amarillo pálido, o por el trigo en sí. En cualquier caso, y siguiendo con mi última tradición de nombrar cervezas como canciones, he decidido llamar a esta The Beer of the Raising Sun en honor a la canción de The Animals The House of the Raising Sun, que además es una de mis favoritas.

La receta terminó siendo como sigue:

Maltas (Densidad Inicial: 1,050)

  • 47.5% Malta pale de 2 carriles
  • 47.5% Malta pale de trigo
  • 5% Malta Crystal 40L

Macerado

  • 60 minutos a 66.5ºC
  • 10 minutos a 76ºC

Cocción

  • 60 minutos

Lúpulo (para 20 litros, 20 IBUs)

  • 25g Willamette 5.30% Alpha – 60 min
  • 10 g Centennial 8.70% Alpha – 0 min
  • 10 g Willamette 5.30% Alpha – 0 min

Fermentación

Recién salida del fermentador

Recién salida del fermentador

La densidad original medida fue de 1,051. Eché la levadura a 21ºC y de ahí la bajé directamente a 18ºC. Había señales obvias de fermentación a las 12 horas después de echar la levadura y la mantuve a 18ºC durante 8 días, un día más a 20ºC y después bajada a 3ºC durante otros tres días más para favorecer la floculación de la levadura, todo esto aún en primario. A los 13 días de comenzada la fermentación y con una densidad final de 1,010 la pasé a barriles tipo cornie que guardo a 4ºC con una presión de 1,65 atmósferas para carbonatar a aproximadamente 3,5 volúmenes de CO2. La carbonatación es un poco alta, pero perderá algo de gas al embotellarla mañana para el concurso XBrew al que la voy a presentar, y después la bajaré un poco para mantenerla a 3 volúmenes de CO2. Una vez terminado el concurso, publicaré los resultados obtenidos así como las notas de cata recibidas de los jueces.

La cerveza es de color dorado, turbia y tiene aromas de malta de trigo y ligeramente especiados y frutales provenientes de ésteres y fenoles de la fermentación. El lúpulo no es apenas apreciable, muy ligeramente especiado. En boca es de cuerpo ligero y predominan los sabores a trigo. No se aprecian aromas o sabores a clavo o plátano, como pretendíamos, ya que no es una Hefe alemana. En general es una cerveza fresca y bastante bebible, pero aún cambiará ligeramente cuando se haya carbonatado completamente.

A la izquierda se puede ver la muestra que saqué directamente del fermentador. Más abajo un vaso después de 18 horas carbonatando aproximadamente, que ya muestra gran cantidad de espuma que dura bastante, así como el mismo vaso vacío una vez que me había tomado ya la cerveza.

¡Salud!

Después de carbonatar durante 18 horas

Después de carbonatar durante 18 horas


El vaso vacío.

El vaso vacío.

BJCP: seis clases, muchas cervezas…

Después de seis clases, es decir exactamente la mitad, del curso de juez del Beer Judge Certification Program tengo que decir que está mereciendo mucho la pena, aunque sólo sea por haber probado la cantidad de cervezas que he probado y por haber podido llevar dos de mis cervezas para ser juzgadas. Los estilos que hemos visto han sido:

1 – Light Lagers
2 – Pilsner
3 – European Amber Lager
4 – Dark Lager
5 – Bock
6 – Light Hybrid Beer
7 – Amber Hybrid Beer
8 – English Pale Ale
9 – Scottish and Irish Ale
10 – American Ale
14 – India Pale Ale (IPA)

con todos sus sub-estilos correspondientes. Es increíble el darse cuenta no sólo de la cantidad de estilos de cerveza diferentes que existen, que es más o menos obvio, sino empezar a fijarse en los detalles que diferencian cada uno de otros muy similares, o los abismos que los diferencian de los más diferentes. Que haya cervezas tan opuestas como una Imperial IPA y una Schwarzbier es más o menos comprensible, por ser dos estilos fermentados con levaduras de distintos tipos, maltas completamente diferentes y originadas en dos partes opuestas del mundo con tradiciones cerveceras completamente distintas. Pero cómo se explica que en la misma zona del mundo se originen cosas tan distantes como una Weissbier y una Rauchbier. Que con maltas similares podamos obtener sabores tan distantes como una Múnich Helles y una Kölsch. O que con el mismo tipo de levadura se fermente tanto una Doppelbock como una Lite American Lager. Lo único que se me ocurre es que la cerveza no depende de un sólo factor, ni de dos, sino de cientos de ellos, desde las cantidades de malta, hasta la cepa exacta de levadura que fermenta el mosto, pasando por la temperatura y tiempo de maceración, la de fermentación y el tiempo que fermentamos. Cualquier cambio puede producir resultados completamente distintos al lote anterior, y eso hace el proceso no sólo interesante sino también único. Puedes saber lo que quieres conseguir, pero nunca estás seguro de que saldrá hasta que pruebas la cerveza resultante. Y eso no sólo hace interesante el proceso, sino también la espera y la prueba.

¡Salud!

La Imperial IPA sigue su curso

El miércoles, un par de días más tarde de lo esperado ya que la fermentación primaria terminó el lunes, pasé la Imperial IPA sin nombre a secundario.  Aunque tenía planeado añadir 100 gramos de lúpulo Amarillo, no pudo ser ya que estaba agotado en la tienda donde compro y no volverá a haber hasta septiembre, después de la recolección. Para entonces habrá que intentar comprar algún lúpulo fresco para una harvest ale, y ya que las mayores productoras de lúpulo de EE.UU. están a dos patadas de aquí, como quien dice, espero que no sea muy complicado encontrarlo. Pero bueno, a lo que íbamos, que terminé comprando una libra (453 gr) de Cascade y le eché 90 gramos, que tampoco está mal. El resto lo tengo en espera de la próxima APA.

Al final de la fermentación tuve un problemilla con la temperatura que subió a 25º C durante el lunes y el martes debido a temas técnicos (congelador de segunda mano demasiado barato que decidió que hasta ahí había llegado). Hasta entonces había estado estable a 21ºC como estaba planeado. La densidad al final era de 1,018, exactamente lo que había calculado, después de mezclar el contenido de los tres fermentadores. Esto nos da un porcentaje de alcohol del 9,01%, ya que la densidad inicial era de 1,087 (en el otro artículo había puesto 1,080 por un error al convertir de Brix a unidades de densidad).

Como los problemas de temperatura ocurrieron después de haber prácticamente terminado la fermentación, no espero que haya causado demasiados problemas, pero podríamos encontrarnos con sabores no muy deseables en una Imperial IPA, ya sean frutales, de especias, o ambos; aunque siempre se puede cambiar el estilo por Imperial IPA Belga, que para esto jugamos en casa. Además, no hay nada que un poco más de tiempo de maduración no arregle, así que sea como sea no estará para tirarla, ni mucho menos.

Por desgracia la cata no fue muy productiva ya que estaba con un constipado de muerte y ni olía ni saboreaba nada de nada, así que no hay nada que comentar sobre eso. Una pena.

¡Salud!

Fin de semana en San Diego

Hace tres fines de semana nos fuimos a San Diego. Aprovechando que el lunes 27 de mayo era fiesta en EE.UU. y que teníamos millas suficientes con Delta para volar por la cara nos bajamos al sur de California para disfrutar del clima, el ambiente y la cerveza. Y la verdad, lo conseguimos. El tiempo fue espectacular, sobre todo comparado con lo que estamos acostumbrados en Seattle, el ambiente muy agradable, y la cerveza… impresionante.

Llegamos el domingo por la noche y cenamos en el hotel por los pelos. Cerraban uno de los bares a las doce y a menos diez estábamos pidiendo. Tenían Stone IPA, así que no había mucho que pensar en tema de bebida. La primera iba a ser un clásico. Y me sorprendió lo diferente que es en vivo y en directo, de barril y en casa, comparado con la que tomamos a 2.000 kilómetros normalmente de botella. El aroma y el sabor mucho más vivos, más frescos. La misma cerveza, pero diferente. De ser una IPA amarga casi sin más, que deja ver su edad en comparación con sus competidoras más jóvenes pasa a ser una gran cerveza con un gran equilibrio de aroma, amargor y malta. ¿Quién lo iba a decir?

Stone IPA, fresca en el hotel. Buen comienzo de viaje.

El sábado por la mañana salimos pronto a dar una vuelta por la ciudad. Empezamos yendo a Point Loma a ver el faro, que está dentro de una base militar. Vistas impresionantes de la ciudad y el hacia el Pacífico y de ahí, después de un buen paseo nos encaminamos a Ocean Beach, donde disfrutamos de un ambiente muy agradable y del espectáculo de los cientos de surfistas en el agua. Llega la hora de comer y aprovechamos para visitar Pizza Port Ocean Beach, el último de los locales de una de las cervecerías más antiguas de San Diego. Fundada en 1987 como pizzería, sirven su primera cerveza de producción propia en 1992. Y sus propietarios, los hermanos Vince y Gina Marsala, fundan en la antigua fábrica de Stone en 2006 Port Brewing y Lost Abbey, dos de las marcas de más renombre no sólo de San Diego sino de todo el país.

Pizza Port en Ocean Beach, San Diego

El sitio es grande, pero no amplio. Lleno de mesas corridas que se comparten por diferentes grupos y con diferentes ventanas en las que pedir tanto la comida como la bebida. El ambiente es agradable y está hasta arriba.

Dentro de Pizza Port

Allí empiezo por saborear una bandeja con cuatro muestras de sus cervezas. Las elegidas son Jetty IPA, Three’s Company, Saison De Seins y Beer Hunter. Todas están bien, pero esta última se sale de lo corriente. Una belga fresca y ligera con el sabor y aroma que esperas del estilo: ¡Bélgica en California! Realmente sorprendente. Después de las pruebas decido pasar a mayores con una Night Rider Bourbon Barrel Aged Imperial Stout. 10% de alcohol en una American Imperial Stout repleta de sabor y de aroma a chocolate, aunque le pierde una ligera falta de cuerpo. Una buena forma de terminar la comida y ya estamos listos para la afrontar la tarde.

La tarde continúa con paseos por diferentes playas, incluyendo Children’s Pool Beach (la playa de la piscina de los niños) en La Jolla, una “piscina” creada en 1932 para ser usada por niños por su protección, pero que poco a poco ha sido tomada por los leones marinos y las focas. Por supuesto, hay controversia sobre si la zona debe ser utilizada por los niños, los animales, o ambos. Pero volviendo a lo nuestro, es decir la cerveza, llegada la noche teniamos reserva para cenar en Stone World Bistro and Gardens en Escondido. Por desgracia, el tour de la fábrica fue imposible, pero aún con eso la experiencia mereció mucho la pena.

Stone World Bistro and Gardens

Como sé que la noche va a ser larga, empiezo pidiendo su cerveza más ligera, aunque muy sabrosa: Levitation Ale. Una amber ale con solamente 4.4% de alcohol a la que me agarro mientras paseamos por el local. Está pegado a la fábrica de Stone en Escondido, a unos 40 kilómetros de San Diego, y se divide en un restaurante con una impresionante terraza y muy amplios jardines, lago incluido, un bar con una lista impresionante de cervezas tanto de la casa como de otras micro cerveceras de todo el mundo, y una tienda de  recuerdos varios en la que se puede encontrar desde diversos vasos dedicados a varias de sus cervezas, camisetas, gorras, y hasta las famosas piedras que colocan tradicionalmente en los grifos de los bares.

Después del paseo por el local y las compras de rigor, que incluyeron una botella/garrafa de un litro, un vaso de pinta imperial y una copa tipo tulipa de su Imperial Russian Stout estábamos listos para sentarnos; o mejor dicho estaba lista nuestra mesa, porque nosotros nos hubiéramos sentado antes. Empezamos compartiendo unos pretzels y el humus casero acompañado de panecillos tipo “cracker” hechos de la cebada utilizada para la cerveza. Para acompañar, una Arrogant Bastard Ale, que era la primera vez que la tomaba de grifo y me pareció incluso mejor que de costumbre. De segundo me tomé la versión vegetariana de su pollo Tikka Masala acompañado de una Smoked Porter, otra de sus cervezas que me encanta. La combinación no fue la más adecuada, sin embargo, con pelea total entre los sabores intensos tanto del plato como de la cerveza. Y para postre una Imperial Russian Stout y un café. En general la experiencia del local es muy agradable, la comida de buena calidad y con un precio razonable (terminamos pagando $80 por dos personas), pero el sitio en general y el servicio es lo que más me impresionó. Todo está pensado para que estés a gusto y sin agobios. Un sitio para repetir la próxima vez que estemos cerca de San Diego.

Después del sábado cervecero, el domingo nos dedicamos al turismo no cervecero, entre otras cosas porque estaban todas las cerveceras cerradas. El lunes, después de comer y antes de ir al aeropuerto, nos dio tiempo a pasarnos por otra cervecería más: Mission Brewery, situada en el centro de San Diego. Un local muy agradable con una larga barra a un lado y la cervecería en la que hacen las cervezas que sirven al otro.

Mission Brewery

En el pub de la cervecera Mission Brewery

Allí me tomé dos de sus cervezas, y me gustaron bastante: Shipwrecked Double IPA, cargada de malta y lúpulo con mucho aroma cítrico y amargor medio, y Dark Seas Russian Imperial Stout, repleta de malta tostada y aromas de café. Un local al que me gustaría volver para probar más de sus cervezas.

En resumen, un gran viaje y con muy buena cerveza durante el que por desgracia no dio tiempo a visitar todos los sitios que me hubiera gustado. Pero lo bueno de eso es que hay una excusa para volver.

¡Salud!