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Conectores rápidos

No es raro encontrar en foros preguntas sobre qué tipo de conectores rápidos usar con nuestros equipos de hacer cerveza en casa. Hoy mismo he recibido esta misma pregunta por mensaje privado también, así que he decidido escribir un pequeño artículo para contar las ventajas e inconvenientes de los diferentes sistemas así como los motivos por los que yo en su día me decidí por Camlock. Sigue leyendo

MDC #21: 500 subscriptores, Kölsch con melón y chismes

El canal de YouTube ya tiene 500 subscriptores, un número que me parece increíble. Además pruebo la Kölsch con melón que hice en el capítulo anterior de Miércoles de Cerveza (https://youtu.be/N4wTjPF0Jp0) y enseño algunos cambios que he hecho en la cervecería últimamente así como unos cuantos chismes nuevos que he comprado. Y por último, los planes para el fin de semana, que esta vez y sin que sirva de precedente es largo y empieza el viernes para celebrar el 4 de julio.

¡Salud!

MDC #12: Imperial Stout y SS Brewtech FTSS

El sábado pasado hice 40 litros de Imperial Stout con unos amigos, y ya está fermentando alegremente. 1,111 de DI y espero que baje hasta 1,028 para un 11.1% de alcohol.

Además enseño una primera toma de contacto con el FTSS de SS Brewtech, un control de temperatura para el Brewbucket y el Chronical de siete galones que en las pruebas de agua ha funcionado de maravilla y estoy deseando probar con cerveza.

¡Salud!

MDC #10: Pro-Am y conectores Tri-Clover


Esta semana, después de las vacaciones, he estado haciendo 400 litros de la receta de Kölsch con la que gané el concurso Aroma of Tacoma en la cervecera de Tacoma Wingman Brewers. También me han terminado de instalar los conectores tri-clover para los elementos eléctricos tanto en el HLT como en la olla de hervido, así que he estado probando si todo funcionaba bien antes de elaborar el próximo fin de semana.
¡Salud!

Atentos al refractómetro

Atentos al refractómetro

Pues eso, que si compráis un refractómetro con escala doble os aseguréis que las dos escalas marcan lo mismo, y no creáis que eso va a ser así siempre. En el primero que compré yo en Amazon, y como se puede ver en la foto que ellos mismos publican, las escalas no coinciden. En 5 Brix no hay diferencia, ya que marca 1,020 y ese es el valor real. En 10 brix se empieza a notar, con la escala marcando 1,038 pero el valor real es 1,040. Bueno, dos puntos, un 5%… tampoco es mucho. Pero la cosa sigue creciendo: en 15 Brix pasamos de los 1,058 que marca el cacharro a 1,061; 20 Brix no son 1,077 sino 1,083, y así sucesivamente hasta llegar a 35 Brix que según pone son aproximadamente 1,122 cuando en realidad deberían ser 1,154. Una diferencia de 32 puntos o lo que es lo mismo ¡¡¡un 21%!!!

Así que ya sabéis, no compréis ese refractómetro, pero si ya tenéis uno cuyas escalas están así de mal, aseguraos de confirmar cuál de las dos es la que mide correctamente y dejar de usar la otra. O si las dos miden mal… tiradlo a la basura porque no sirve para nada.

Uno que os recomiendo, y es adeás más barato que el otro, es este. Yo lo compré en una oferta por algo así como $10 para tenerlo en caso de romper el otro y hoy he comprobado que tiene la escala correcta entre Brix y densidad.

¡Salud!

Hazlo tú mismo: hop spider

Como parte de mi proceso me gusta recircular el mosto al final del hervido a través del enfriador de placas para así desinfectar este último con el calor del mosto casi hirviendo al pasar por él durante quince minutos. También lo sigo haciendo mientras enfrío a través del enfriador de placas para hacer un “whirlpool” y así enfriar en la olla para dejar atrás la mayor cantidad posible de turbio frío. Para hacer esto hace falta un filtro que no se atasque con el lúpulo y la proteína coagulada, porque si no utilizamos filtro el que se atascará seguro será el enfriador de placas. Por desgracia de los filtros que he utilizado hasta ahora todos funcionan relativamente bien para una única pasada pero ninguno me ha dado el resultado deseado al recircular.

El que estoy usando ahora, de The Electric Brewery, es caro pero está bastante bien. Filtra mejor que los que he probado anteriormente, pero en cervezas con mucho lúpulo pierde succión rápidamente y el whirlpool se queda en nada. Y lo peor, cuando no está sumergido al 100% pierde succión incluso en cervezas con poco lúpulo con lo que pasar los últimos 6-8 litros al fermentador es una tortura. Filtra bien, pero para recircular no vale.

Antes que este utilizaba el Blichmann Hop Blocker. También funciona bien con una sola pasada, pero al recircular empieza a dar problemas debido al lúpulo y la proteína coagulada formando una pared impenetrable alrededor del filtro. Quizá sea debido también a que no está pensado para usarse sacando el mosto con una bomba, sino por peso. Al principio del recirculado no llega a filtrar el 100% del lúpulo y alguna que otra vez también he terminado con el enfriador bloqueado. Quizá funcione bien con cervezas con muy poco lúpulo, pero creo que ni por esas.

Después de haber probado estos dos empecé a considerar el filtro en línea de Brewer’s Hardware. Esta vez les llamé antes de comprarlo y me confirmaron lo que me temía: es capaz de filtrar mucho lúpulo pero si recirculas la combinación de lúpulo y proteína coagulada lo atascan seguro. Los comentarios de muchos de sus clientes parecía estar de acuerdo con esto. Este al menos no lo probaré para llevarme otro chasco. Pero sigo con el problema…

Así que la siguiente es probar el clásico Hop Spider, es decir una bolsa colgando de la parte superior de la olla en la que se echa el lúpulo. Es suficientemente grande para permitir que el lúpulo se mueva libremente pero evita que se meta por las tuberías y atasque otros filtros o el enfriador. El mayor problema que le veo en mi caso es que con un sistema eléctrico, el más mínimo toque de la bolsa en la resistencia de la olla causará que esta se rompa y el lúpulo salga a flotar libremente por el mosto. En cualquier caso, voy a construirme uno para probarlo y si funciona bien quizá me decida por comprar uno hecho de acero inoxidable como el que venden en Stainless Brewing.

Para hacerlo tú mismo tan sólo necesitas:

  • un acoplamiento de PVC de 4 a 3 pulgadas
  • una bolsa filtro suficientemente tupida para que los pequeños trozos de hops en pellet no se salgan
  • tres tornillos largos así como seis tuercas y seis tuercas y seis arandelas
  • una abrazadera de 3 pulgadas
  • taladro, broca, llaves para las tuercas y destornillador
  • gafas de seguridad para evitar accidentes absurdos

Y ahora, ¿Cómo hacer el hop spider tú mismo? Es bastante sencillo:

  1. Haz tres agujeros equidistantes centrados en la parte de 4″ del acoplamiento de PVC.
  2. Mete un tornillo por cada uno de los agujeros con una tuerca y una arandela por cada lado del PVC y aprieta las tuercas para fijar los tornillos.
  3. Asegúrate que los tornillos son suficientemente largos para que lleguen desde el acoplamiento de PVC colocado en el centro de la olla hasta las paredes de esta y que dejas la misma distancia en el exterior del acoplador en todos ellos.
  4. Mete la bolsa filtro alrededor de la parte de 3″ del acoplamiento de PVC y pon la abrazadera alrededor para fijarla a este de manera segura.
  5. Aprieta la abrazadera y estás listo.

Bastante sencillo, pero como una imagen vale más que mil palabras puedes ver las fotos de todo en este artículo de la revista Brew Your Own, y el proceso completo en el vídeo de abajo:

¡Salud!

Toxicidad (parte II)

Seguimos con nuestra segunda entrega sobre la posible toxicidad de los materiales, ingredientes y otros utensilios utilizados en la producción de cerveza casera. Estas entregas son un resumen traducido de una serie de podcasts producidos por James Spencer para Basic Brewing Radio y si tu nivel de inglés te lo permite te recomiendo escucharlos.

De nuevo tengo que dar las gracias a James por permitirme utilizar su contenido. Tanto él como Paul me han pedido que les pase cualquier pregunta que alguien pueda tener y que intentarán solucionarla, así que si hay algo relacionado con toxicidad y cerveza casera que te preocupe, no dudes en preguntar y publicaré la respuesta tan pronto como la tenga.

Después de nuestra primera entrega, continuamos donde lo dejamos:

Star San

Star San, de Five Star Chemicals, es un desinfectante de utilización muy común en el mundo cervecero. Yo mismo lo utilizo en todos mis lotes desde que empecé en esto de la cerveza casera. Star San está aprobado para el uso en desinfección de materiales utilizados en la industria alimentaria por la Environmental Protection Agency (EPA) de los Estados Unidos cuando es utilizado en las concentraciones adecuadas. Paul hizo un cálculo de cuánto Star San podría quedar en nuestra cerveza utilizando cinco galones del producto en un lote de cinco galones, 19 litros, de cerveza.  Para conseguir cinco galones de disolución vamos a utilizar 40 gramos de Star San concentrado. Vamos a suponer que un 1% de los cinco galones se quedan en nuestro fermentador después de vaciarlo, es decir 0,4 g de Star San en 19 litros de cerveza. Si bebemos dos pintas, 700 ml, de esta cerveza todos los días durante el resto de nuestra vida estaremos ingiriendo 15 mg de Star San al día. Un estudio realizado en animales (lo cual es una putada para los pobres bichos, en mi opinión, pero eso es otra historia) muestra que no hay ningún efecto negativo por la ingestión de 85 mg de Star San por kg de peso corporal por día. Esto en un adulto de 70kg serían 6 gramos de Star San diarios, 400 veces más de los 15 miligramos que podríamos estar ingiriendo en nuestro supuesto.

Nota: Star San ser puede utilizar simplemente desde una botella de plástico rociándolo sobre las superficies a desinfectar, pero como mucha gente llena su fermentador con el producto este es el cálculo que Paul hizo.

Bisfenol A

Bisfenol A, BPA o Bisphenol A en inglés, es un compuesto que genera mucha polémica en internet. Es utilizado para recubrir el interior muchas latas de productos alimenticios para evitar el contacto del metal con el alimento. Varios ingredientes utilizados en la producción de cerveza, como extractos de malta, vienen enlatados y de ahí la posibilidad de que contengan Bisfenol A.

Hay desacuerdo incluso entre diferentes gobiernos sobre los peligros del Bisfenol A, así que para nuestro supuesto Paul va a presuponer que es peligroso para la salud, y sobre todo para el desarrollo de fetos y niños. Afortunadamente estos no son los tipos de población, incluyendo mujeres embarazadas, más proclives a la ingestión de cerveza, ya sea casera o de cualquier otro tipo.

La European Food Safety Authority, EFSA (Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria, por desgracia sin página en español) está considerada como una organización independiente y de una gran fiabilidad científica, ha realizado múltiples estudios sobre el Bisfenol A. Han llegado a la conclusión de que el máximo que de Bisfenol A que se puede transferir desde el recubrimiento interior de una lata al contenido de esta son 16 micro gramos (0,016 miligramos) por litro de contenido. Consideremos el peor de los casos y vamos a hacer los cálculos bajo la premisa de que en 5 galones, 19 litros, de cerveza tipo barley wine podemos utilizar hasta 6 kg de extracto de malta líquido, o alrededor de 5 litros. Así que tendríamos 0,08 mg de Bisfenol A en nuestro lote completo, o 0,003 mg en dos pintas. EFSA ha determinado un límite de ingestión de Bifenol A seguro de 50 microgramos, 0,005 miligramos, por kg de peso en adultos. Esto, en una persona de 70 kg serían 0,35 miligramos o unas 115 veces más de nuestra ingesta cervecera. Así que esto quizá sea un problema si comemos demasiadas latas de callos o de sardinas, pero no por la cerveza hecha en casa.

Termo-neveras utilizadas como macerador

Muchos cerveceros caseros maceran el grano en una termo-nevera para conseguir una mayor estabilidad de la temperatura de macerado. Estas termo-neveras están aprobadas para utilización con alimentos, pero en un rango de temperaturas mucho menor que el del macerado, lo cual crea dudas sobre la posible transferencia de alguno de sus componentes a nuestra cerveza y que este pueda producir toxicidad.

En este caso Paul se puso en contacto con uno de los fabricantes de neveras, que le contestó diciéndole que las termo-neveras están diseñadas para almacenar líquidos fríos o templados, y no clarificaron si utilizarlos fuera de estos parámetros es seguro o no. Después Paul contactó con otro toxicólogo que trabaja en el campo de los polímeros plásticos y que sí le dio una solución. Lo primero a tener en cuenta es que estas neveras cumplen las normativas y son aptos para alimentos en los que no se utilizan materiales plásticos reciclados sino nuevos. También le dijo que las sustancias que puede haber en estos polímeros y que se transfieren en contacto con agua, se transfieren al agua, tanto fría como caliente, con mucha facilidad. La opinión de este toxicólogo es que la transferencia va a ser la misma sin importar la temperatura, así que si son seguras para uso con agua fría, son seguras para su uso con agua caliente.

Cubos de plástico

homedepot_bucketPaul habló sobre este tipo de cubos con el mismo toxicólogo que le ayudó con las termo-neveras. En este caso la diferencia es que muchos de estos cubos, a pesar de estar fabricados de polietileno de alta densidad, no están considerados como aptos para almacenar alimentos. Pueden estar fabricados con materiales reciclados, con mucho menos control sobre su composición, y pueden utilizar colorantes para su fabricación que tampoco estén aprobados para usos alimentarios. Así que su consejo fue que para transportar agua de un sitio a otro, probablemente no tengan ningún problema, pero que él no los utilizaría como medio de almacenaje por un largo periodo de tiempo o para fermentar. Así que si tienes un cubo blanco, probablemente sea apto para alimentación, pero si son de colores mejor no utilizarlos.

Polivinilpirrolidona (PVP)

La polivinilpirrolidona es un polímero que se utiliza como agente clarificador para la cerveza. Según las instrucciones de uso después de utilizarlo debemos filtrar la cerveza para extraerlo. Igualmente está aprobado por la FDA de EE.UU. como agente clarificador en cerveza comercial siempre que sea filtrado y no esté presente en el producto final. Como muchos cerveceros caseros no tenemos sistemas de filtrado, Paul investigó los efectos para la salud del PVP, y resulta que es algo que nuestro cuerpo no absorbe en absoluto, es decir, algo que pasará a través de nuestro sistema digestivo. Por este motivo lo utiliza también la industria farmacéutica como excipiente en pastillas.

Su uso para cerveza sería de unos 5 gramos en un lote de 5 galones de cerveza. Esto quiere decir que su transferencia máxima sería de unos 185mg en nuestras dos cervezas diarias. En un estudio con ratas las alimentaron con un 10% de su dieta total en PVP durante 90 días sin observar ningún efecto negativo. Esto en una persona de 70kg sería una cantidad mucho mayor que nuestros 185mg, que es el peor caso, así que el PVP también parece ser seguro de utilizar para aclarar nuestra cerveza, incluso si no filtrásemos.

Y aquí terminamos nuestra segunda entrega. La próxima continuaremos con la segunda entrega sobre toxicología de Basic Brewing, que fue publicada por James el 12 de diciembre de 2013, y que puedes encontrar aquí.

¡Salud!